El escenario del Italia-Suecia que mañana martes por la tarde enfrenta a ambas selecciones, en partido correspondiente a la segunda jornada de la Nations League, es un Castel di Sangro, un pequeño pueblo de 6.600 habitantes que está ubicado en la provincia de L’Aquila, entre Roma, Nápoles y Pescara y cuya elección parece que no ha gustado ni entre italianas ni entre suecas.
