El Derbi de la Madonnina amenazaba con ahondar en la crisis del Milan. Visitar al eterno rival Inter no parecía el escenario propicio para reaccionar, pero este tipo de partidos de máxima rivalidad son imprevisibles y poco cuenta el estado anímico en que llegan uno y otro equipo. Los ‘rossoneri’ así lo confirmaron con un triunfo por 1-2, gracias a un gol de cabeza en el minuto 89 de Matteo Gabbia, que da vida al cuestionado Paulo Fonseca.
