El Girondins de Bordeaux, campeón de seis ligas francesas, se declaró en bancarrota en verano y fue descendido a la cuarta división del fútbol francés. La pesadilla que está viviendo la entidad empezó con la pandemia y siguió cuando el club bajó de Ligue 1 en la temporada 21-22, tras 30 años en la máxima división francesa.
