El Porto sumó este jueves tres puntos de oro en la tercera jornada de la Europa League en un encuentro en el que, todo hay que decirlo, en realidad realizó una actuación gris. El Hoffenheim alemán, su rival, fue superior a los puntos pero peor en las áreas, que al final es lo que marca la diferencia. Especialmente bien estuvo Samu Omorodion, que firmó otro golazo para que subiese al marcador un 2-0 que no volvió a moverse del mismo.
