En su comunicado, el banco central estadounidense ha explicado que ha optado por este movimiento en su búsqueda por lograr el máximo empleo y devolver la inflación al objetivo del 2%.
“El Comité considera que los riesgos para el logro de sus objetivos de empleo e inflación están más o menos equilibrados. Las perspectivas económicas son inciertas, y el Comité está atento a los riesgos para ambas partes de su doble mandato”, ha detallado.
Además, ha enfatizado que los indicadores recientes sugieren que la actividad económica ha seguido expandiéndose a un ritmo sólido. “Desde principios de año, las condiciones del mercado laboral se han relajado en general y la tasa de desempleo ha aumentado, pero sigue siendo baja. La inflación ha progresado hacia el objetivo del 2% del Comité, pero sigue siendo algo elevada“.
Con todo, el organismo ha indicado que al considerar el alcance y el momento de los ajustes adicionales al rango objetivo para la tasa de fondos federales, evaluará cuidadosamente los datos entrantes, la evolución de las perspectivas y el equilibrio de riesgos.
Igualmente, seguirá vigilando las implicaciones de la información recibida para las perspectivas económicas y estaría dispuesto a ajustar la orientación de la política monetaria según proceda si surgen riesgos que puedan impedir el logro de los objetivos. “Las evaluaciones del Comité tendrán en cuenta una amplia gama de información, incluidas lecturas sobre las condiciones del mercado laboral, las presiones inflacionarias y las expectativas de inflación, y los acontecimientos financieros e internacionales”.
La Fed también ha actualizado sus proyecciones económicas y ha revisado al alza la inflación PCE esperada para este año, hasta el 2,4%, una décima por encima de la previsión de septiembre. Para el año que viene la ha elevado al 2,5%, desde el 2,1% anterior. En lo que respecta a la variable subyacente, también ha sido revisada al alza, y ahora espera que se ubique en el 2,5% en 2025 y en el 2,2% en 2026.
En cuanto a la economía, considera que el PIB crecerá un 2,1%, una décima más que su anterior estimación, mientras que sitúa la tasa de desempleo en el 4,3%, frente al 4,4% que esperaba en septiembre.
