El Tottenham Hotspur se encuentra en plena fase de reestructuración de su plantilla tras la reciente derrota en la Supercopa de Europa frente al PSG, resuelta en la tanda de penaltis. Este resultado ha evidenciado la necesidad de ajustes en el equipo, y el club londinense ha mostrado su disposición a realizar movimientos estratégicos durante las últimas semanas del mercado estival, demostrando su capacidad económica y ambición por reforzar el proyecto de Thomas Frank.
