Así, en el cómputo semanal, Wall Street ha finalizado una semana de ganancias liderada por los avances del Nasdaq, que ha subido un 6,84%, seguido del S&P 500 (+4,54%) y del Dow Jones, que ha repuntado un 3,19%.
“De acuerdo con el alto el fuego en Líbano, el paso para todos los buques comerciales a través del estrecho de Ormuz se declara completamente abierto durante el resto del periodo de alto el fuego, en la ruta coordinada ya anunciada por la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de la República Islámica de Irán”, ha anunciado el ministro de Exteriores iranía, Abbas Araghchi.
Trump, por su parte, ha publicado en su red Truth Social, que “el estrecho de Ormuz está completamente abierto y listo para el comercio y el tránsito libre, pero el bloqueo naval se mantendrá en pleno vigor y efecto en lo que respecta a Irán, únicamente hasta que nuestra transacción con Irán se complete al 100%. Este proceso debería ser muy rápido, ya que la mayoría de los puntos ya están negociados”.
Y todo ello, mientras los inversores mantienen las expectativas de una segunda ronda de negociaciones entre Washington y Teherán antes de que expire el alto el fuego temporal acordado entre ambos países.
“El extraordinario repunte de las bolsas mundiales continúa, a la espera de lo que ocurra este fin de semana y de comprobar si Irán y Estados Unidos logran prorrogar su tregua. El actual FOMO (miedo a quedarse fuera del mercado) está empujando a muchos inversores a mantenerse dentro, e incluso a aprovechar las caídas recientes para incrementar posiciones”, indica el analista Manuel Pinto.
En este sentido, tal y como afirman en Link Securities, “si bien es cierto que todo hace pensar que las partes involucradas en el conflicto de Oriente Medio quieren llegar a un acuerdo, éste no parece sencillo, por lo que puede tardar más de lo previsto. Lo importante para la economía mundial y, por tanto para los mercados financieros, es que el estrecho de Ormuz se abra al tráfico fluvial, lo que impediría que las actuales disrupciones en las cadenas de distribución de muchos materiales fueran a más, penalizando el crecimiento económico y los resultados de muchas cotizadas”.
Con todo, en Bankinter indican que “no es descartable que aún podamos vivir momentos de altibajos dentro del proceso de normalización, pero que en ningún caso alteran nuestro posicionamiento pro-bolsas de cara al medio plazo”.
Es más, José Manuel Marín Cebrián, economista y fundador de Fortuna SFP, advierte que, aunque el mercado celebra la tregua, “el riesgo sigue ahí”. “Los mercados han pasado en cuestión de días de descontar un escenario de crisis geopolítica a recuperar el apetito por el riesgo, impulsados por la tregua y la relajación de las tensiones energéticas. Sin embargo, este giro responde más a un alivio puntual que a una mejora estructural en un entorno que sigue marcado por la incertidumbre macro y las limitaciones de los bancos centrales”.
En este entorno, dice que el mercado sigue operando bajo cuatro vectores claros: inestabilidad, incertidumbre, incomodidad e inseguridad. “La sucesión de eventos geopolíticos mantiene elevada la sensibilidad a los titulares, mientras que la visibilidad económica sigue siendo reducida. Esto se traduce en un inversor más atento, pero también más expuesto a cambios bruscos en la narrativa“.
NETFLIX CAE CON FUERZA
A nivel empresarial, la gran protagonista ha sido Netflix, que ha caído un 9,72% en Wall Street tras presentar unos resultados del primer trimestre que han despertado las dudas del mercado con sus débiles previsiones y el anuncio de la salida de su cofundador y actual presidente, Reed Hastings.
“Hastings ya desempeñaba un rol no operativo desde que dejó de ser codirector ejecutivo a principios de 2023, por lo que el impacto práctico en el negocio es limitado. Sin embargo, la imagen que transmite es difícil de ignorar: la salida de un fundador en un contexto de previsiones moderadas refuerza la sensación de que la empresa está entrando en una nueva etapa más incierta“, valora Thomas Monteiro, analista sénior en Investing.com.
La compañía ha registrado un beneficio neto de 5.283 millones de dólares, lo que supone un incremento del 82,8% desde los 2.890 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior. Con todo, la principal queja de los inversores con Netflix radica en sus previsiones, ya que anticipa un crecimiento de los ingresos del 13,5%, hasta los 12.574 millones, en el segundo trimestre.
“Lo presentado en cuanto a expectativas aumenta el riesgo de que tanto factores macroeconómicos como estructurales tengan un mayor impacto en el crecimiento de lo previsto anteriormente“, añade Monteiro.
“Las previsiones no han cumplido las expectativas, lo que recuerda al mercado que Netflix todavía tiene que trabajar duro para dar dos pasos adelante“, señala Dan Coatsworth, director de mercados de AJ Bell.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo West Texas ha bajado un 10,44% ($84,80) y el Brent ha cedido un 8,73% ($90,71). Por su parte, el euro se ha depreciado un 0,05% ($1,1774), y la onza de oro ha ganado un 1,43% ($4.877).
La rentabilidad del bono americano a 10 años se ha relajado al 4,248% y el bitcoin ha sumado un 2,80% ($77.314).
