En cuanto al beneficio ordinario, escaló a un récord de 3.560 millones de euros en el primer trimestre, un 12% más, “impulsado por el éxito en la ejecución de ONE Transformation”, que es la estrategia que incluye el despliegue de plataformas globales compartidas que permiten un crecimiento escalable y una reducción del coste de servicio.
Según detalla Santander, el resultado ordinario excluye partidas no recurrentes y cambios de perímetro, en este caso la plusvalía por la venta de Polonia, “lo que proporciona una visión homogénea del desempeño operativo y permite una comparativa consistente entre periodos”.
Los ingresos, por su parte, aumentaron un 4% entre enero y marzo, hasta los 15.140 millones de euros, apoyados en un margen de intereses de 11.019 millones (+4%) y unos ingresos por comisiones de 3.357 millones (+6%), como resultado de una mayor actividad de clientes y del crecimiento de volúmenes en todos los negocios globales.
La entidad cántabra ha destacado que esta evolución “pone de manifiesto la fortaleza de un modelo de negocio diversificado y escalable, con aproximadamente el 95% de los ingresos vinculados a la actividad de clientes, lo que aporta estabilidad en un entorno de tipos de interés más exigente”.
Y es que Santander ha seguido ampliando el número de clientes, y presume de la incorporación de ocho millones de clientes totales en los últimos doce meses, hasta alcanzar los 176 millones, gracias a una “sólida dinámica comercial” y una mayor actividad.
El banco también ha mejorado la rentabilidad y la creación de valor para el accionista, con un retorno sobre el capital tangible (RoTE) ordinario del 15,2% (+0,5 puntos porcentuales) y un beneficio por acción (BPA) ordinario que ha aumentado un 17%. El valor contable tangible (TNAV) por acción más el dividendo en efectivo ha crecido un 19%, lo que refleja una “creación de valor sólida gracias a una mayor rentabilidad y una asignación disciplinada del capital”.
Por su parte, los costes totales disminuyeron un 3%, hasta 6.484 millones de euros, “gracias a la mejora de la eficiencia derivada de la ejecución de ONE Transformation”. Estas eficiencias, ha explicado el banco, “compensaron con creces las presiones inflacionistas y las inversiones para el crecimiento del negocio, lo que se tradujo en una fuerte mejora del apalancamiento operativo”.
Con ello, el margen neto aumentó un 10%, hasta 8.656 millones de euros, y la ratio de eficiencia mejoró en tres puntos porcentuales, hasta el 42,8%, en línea con la tendencia estructural de reducción de costes y mejora de los ingresos.
“Hemos comenzado el año con solidez tras incorporar ocho millones de nuevos clientes en el último año. Los ingresos crecen un 4% y los costes caen un 3% impulsados por ONE Transformation, que está mejorando el apalancamiento operativo trimestre a trimestre”, ha afirmado la presidenta de Banco Santander, Ana Botín.
“Nuestra diversificación geográfica y de balance, junto con una gestión disciplinada del riesgo, siguen siendo fortalezas clave en un entorno de mayor incertidumbre geopolítica, lo que nos permite ofrecer un crecimiento rentable y sólido“, ha añadido la directiva, que ha dicho que de cara al futuro esperan “mantener esta tendencia gracias al crecimiento de clientes totales y activos, al tiempo que seguimos aprovechando nuestra escala global y local para transformar nuestro modelo”.
De esta forma, ha añadido, “esto permitirá una mayor rentabilidad y generación de valor para el accionista“. “Reiteramos todos nuestros objetivos para 2026 y nuestro plan a tres años con las proyecciones revisadas actuales”, ha destacado también Botín.
OTRAS MAGNITUDES
En cuanto a las dotaciones por insolvencias, Santander ha explicado que aumentaron un 5%, hasta 3.225 millones de euros en el trimestre, lo que situó el coste del riesgo en el 1,14%, prácticamente estable en la comparación interanual, lo que refleja la “solidez de la cartera crediticia”.
“La calidad de los activos se mantiene sólida, apoyada en una gestión proactiva del riesgo, una exposición diversificada por geografías y segmentos, y un buen comportamiento del crédito”, apunta la entidad cántabra, que destaca que la partida de otros resultados y provisiones registró una dotación bruta de 207 millones de euros relacionada con posibles reclamaciones en el negocio de financiación de automóviles en Reino Unido.
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La ratio de capital CET1 aumentó entre enero y marzo hasta el 14,4%, 1,5 puntos porcentuales más en los últimos doce meses, apoyada en la “fuerte generación orgánica de capital” y en el impacto de la venta de Polonia, lo que proporciona una “elevada flexibilidad para apoyar el crecimiento y la remuneración al accionista”.
Teniendo en cuenta los impactos previstos para el conjunto del año (principalmente las adquisiciones de TSB y Webster), el banco está “bien posicionado para alcanzar su objetivo de una ratio CET1 de entre el 12,8% y el 13% a cierre del ejercicio”.
RETORNO AL ACCIONISTA
Asimismo, Santander pone el acento en sus “atractivos retornos al accionista”, con un aumento del 19% del valor contable tangible (TNAV) por acción más el dividendo en efectivo por acción, apoyado tanto en el crecimiento del beneficio como en la distribución de capital.
Cabe recordar que el pasado 27 de marzo la junta general de accionistas aprobó un dividendo final en efectivo de 12,5 céntimos de euro por acción, que se abonará el 5 de mayo de 2026. Incluido el dividendo a cuenta de 11,5 céntimos de euro abonado en noviembre de 2025, el dividendo total en efectivo con cargo a los resultados de 2025 aumentó un 14%.
Además, el 3 de febrero el consejo aprobó un segundo programa de recompra de acciones por un importe de hasta 5.000 millones de euros, de los que unos 1.800 millones de euros corresponden a los resultados del segundo semestre de 2025, mientras que 3.200 millones de euros corresponden a una distribución extraordinaria equivalente a aproximadamente el 50% del capital CET1 generado por la venta del 49% de Santander Bank Polska.
“Con este programa, el grupo está en la senda de alcanzar su objetivo de repartir al menos 10.000 millones de euros en recompras de acciones en 2025 y 2026“. En conjunto, la remuneración total al accionista con cargo a los resultados de 2025 asciende a unos 7.100 millones de euros, equivalente a aproximadamente el 50% del beneficio atribuido, distribuidos en partes aproximadamente iguales entre dividendo en efectivo y recompras de acciones.
REITERA SUS OBJETIVOS
Santander también ha aprovechado la publicación de sus resultados para reiterar sus objetivos para 2026-2028 presentados el pasado febrero en el ‘Investor Day’ con las proyecciones macroeconómicas actuales, ya revisadas.
En concreto, los objetivos de 2026 incluyen un crecimiento de los ingresos de un dígito medio y costes a la baja en euros constantes, un mayor beneficio y una ratio CET1 del 12,8-13%.
“El grupo prevé que el crecimiento de los ingresos esté respaldado por una buena actividad de clientes, con unas comisiones que crecerán a mayor ritmo que el margen de intereses, mientras que la disciplina de costes y las iniciativas de transformación sostendrán un apalancamiento operativo positivo”, ha afirmado el banco.
Más allá de 2026, Santander prevé un crecimiento de los ingresos a doble dígito en euros constantes en 2027, un apalancamiento operativo positivo y un crecimiento del beneficio del 14-16% en euros constantes, al tiempo que mantendrá la ratio CET1 por encima del 13%.
El grupo también tiene objetivos para 2028 como un RoTE superior al 20%, un beneficio superior a 20.000 millones de euros y más de 210 millones de clientes, “apoyados en la escala, los efectos de red y la mejora continua de la productividad del capital”.

