Una valoración que llega después de que la compañía haya presentado un beneficio neto de 77 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que supone un descenso del 8,6% en comparación con los 84,2 millones obtenidos en el mimo periodo del año anterior. Los ingresos totales, por su parte, han alcanzado los 153,4 millones (incluyendo rentas brutas de 146,2 millones), lo que representa una mejora interanual del 11,2%.
Con todo, para la entidad se trata de unas cifras “tranquilizadoras”. “En el plano operativo, los negocios tradicionales continúan cumpliendo con todas las expectativas y los desarrollos de centros de datos avanzan de forma sólida (los activos en construcción están cumpliendo los plazos de entrega y se siguen alcanzando nuevos hitos regulatorios), lo cual es clave para el sentimiento inversor”.
Además, en JP Morgan ponen el foco en los centros de datos, ya que “Merlin se está beneficiando de su ventaja de pionero en la península ibérica” y cree que “la disponibilidad energética es el nuevo factor diferenciador”.
Por otro lado, los estrategas de la entidad también remarcan el “buen comportamiento” de la cartera logística, con un avance de las rentas comparables del 0,6%, un incremento de rentas en renovaciones del 6,2% y un nivel de ocupación del 95,8%. Así como de los centros comerciales, donde el rendimiento operativo continúa siendo sólido (+6,1% de crecimiento en rentas comparables).
