Si en 1998 no viviste la revolución que fue ‘El proyecto de la bruja de Blair’ es difícil, incluso viendo la película ahora por primera vez, que entiendas lo que la obra de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez supuso para el cine de terror. Enseguida salieron copias a montones, intentos de capitalizar su éxito, secuelas y tie-ins que a nadie importaron demasiado. Pero en el fondo de los fondos, rascando el barril de la ignominia, hay una película que salió directamente en VHS y que el universo ha olvidado. Yo, honestamente, no he podido dese que la sufrí.
Soy rapero, mi madre ama de casa, mi padre panadero
Hace años tenía un proto-podcast con mis amigos en el que teníamos una sección consistente, simplemente, en sufrir películas, libros, series o incluso discos terribles que el público nos proponía, y contárselas al resto del equipo. Por allí vimos cosas a las que de otra manera jamás nos acercaríamos, como ‘Barbie, moda mágica en París’, ‘Zombies paletos’, ‘Poli Díaz, el Potro se desboca’, ‘My other side’ o ‘Intrépidos punks’. Solo de esta manera se entiende que pudiera acercarme a ‘El proyecto de la bruja del hip-hop’ (‘Da Hip Hop Witch’)… y continúe sufriendo las consecuencias más de una década después.
Su director, Dale Resteghini, se gastó el menor dinero posible: está rodada directamente en vídeo, la trama es inexistente, no le ha puesto ningún mimo y su parte más interesante es una colección de la escena del hip-hop en 1999 (Ja Rule, Vanilla Ice, Mobb Deep, Vitamin C) improvisando en el camerino sobre el supuesto ataque de una bruja. Como no hay guion ni nada similar, los raperos se dedican a decir incoherencias una y otra vez mientras, supuestamente, una reportera trata de averiguar qué hay tras esta historia sobrenatural. Estoy jugando a intentar adivinar de qué va, conste, porque la supuesta trama no tiene ni pies ni cabeza.
Pero, sin duda, si por algo ha pasado a la historia es por la aparición estelar (bueno, es un decir) de Eminem, recién montado en el carro del éxito gracias a ‘The Slim Shady’ y que aparece aquí no solo en la portada del VHS, sino también balbuceando cosas incoherentes mientras se fuma un porro y habla sobre cómo tomó éxtasis, la bruja le metió sus dedos “de baloncesto” en el culo. Por supuesto, quiso eliminar sus partes antes de que la película saliera a la luz y llegó a demandar al director, pero no ganó y así, dos años antes de ‘8 millas’, este acabó siendo su debut en el cine. No es como para estar orgulloso.
La bruja piruja
Sí, hay películas más inconsistentes, peores en el ritmo o más duras de ver, pero todas suelen tener ese apelativo de “es tan mala que es buena” o abre la barra libre de las risas viéndola entre amigos. ‘El proyecto de la bruja del hip-hop’ no es nada de esto. Es un bombardeo constante de imágenes sin sentido, desde boletines de noticias hasta vídeos caseros pasando por todo tipo de cortes para alargar la duración y poder colársela a algún despistado que viera a Eminem en portada y creyera que era una recopilación de sus videoclips. La cinta, entre pitos y flautas, dura 90 minutos que nadie te devolverá nunca.
Por supuesto, como no había un solo dólar para hacer la película, el sonido cogido directamente desde la cámara hace que no se entiendan la mitad de las frases, el montaje parece un YouTube Poop hecho sin criterio y el final (no os lo quiero espoilear por si acaso) es de los que te dejan cuestionándote tus elecciones vitales. No es una comedia, no es terror, no es documental: es, como mucho, una pequeña cápsula del tiempo, de un momento muy concreto en el que el hip hop y ‘El proyecto de la bruja de Blair’ eran lo más moderno del mundo y, antes de que Internet se popularizara, los cineastas aún podían sacar este tipo de propuestas al mercado. Quizá, mirado así, puedas encontrar capacidades redentoras a este fiasco.
‘El proyecto de la bruja del hip-hop’ es como si David Lynch, despojado de todo su talento, dirigiera una parodia rapera de ‘El proyecto de la bruja de Blair’. Es la experiencia más frustrante, tediosa, terrible e insoportable que jamás he sufrido delante de una pantalla, y os aseguro que no han sido pocas. ¡Ah! En su día llegó a salir en DVD en España, y hasta lo puedes encontrar hoy en día por un precio ajustado si quieres unirte a la “witch bitch”-manía. Eso sí, ten en cuenta que ponérsela a un amigo o familiar cuenta como tortura.
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La noticia
Esta es la peor película que he visto en mi vida. Una copia rapera de ‘El proyecto de la bruja de Blair’ que Eminem trató de prohibir sin éxito
fue publicada originalmente en
Espinof
por
Randy Meeks
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