Cada vez falta menos para que dé comienzo el Mundial de [[LINK:TAG|||tag|||5f523a6aa03f7f12ced71e55|||EEUU]], [[LINK:TAG|||tag|||5f523927a03f7f12ced6d2bc|||México]] y [[LINK:TAG|||tag|||5f524648a03f7f12ced8fb05|||Canadá]]. Para que España inicie su andadura hacia la segunda estrella. Para ver a [[LINK:TAG|||tag|||5f52311fa03f7f12ced2ceb1|||los Messi]] y a [[LINK:TAG|||tag|||5f52311fa03f7f12ced2cd0d|||los Cristiano]]. Para ver también a los [[LINK:TAG|||tag|||6690031fe756d039b84fa276|||Lamine Yamal]] y Mbappé. Y para ver al auténtico fenómeno de Nueva Zelanda. Al gran reclamo de la selección oceánica para la Copa del Mundo. Es Tim Payne. El defensa Tim Payne, que era un completo desconocido y un futbolista anónimo… hasta ahora.
Hasta que Valen Scarsini, creador de contenidos de Argentina, se propuso subirle hasta lo más alto. Se propuso convertir al jugador menos conocido de todos cuantos van a estar en el Mundial en un fenómeno de masas. Y ahí es donde entra Payne, un defensa de 32 años que juega en los Weliington Phoenix y que apenas pasaba de los 4.000 seguidores.
Y ahí la palabra clave es ‘pasaba’. Porque en apenas unas horas ha llegado a las seis cifras. Ha llegado al más de un millón de seguidores en Instagram, en una red social que le ha sorprendido por todas las notificaciones y por los nuevos seguidores que le iban llegando minuto a minuto.
Él, agradecido, está ya aprendiendo hasta español: “Hola a todos. Muchas gracias. Disculpen mi español, sigo practicando”.
Un bonito gesto, pero le queda mucho camino por delante y mucha práctica ante la legión de fans que se le vienen. Tal es la situación que Scarsini está planteándose viajar a los lugares donde juegue la selección de Nueva Zelanda para conocerlo.
Que incluso se están preparando peñas enteras de gente para seguirle desde ese primer partido que su selección juegan [[LINK:TAG|||tag|||5f5264b2a03f7f12cedbb8ee|||ante Irán]] en [[LINK:TAG|||tag|||5f523cb5a03f7f12ced79581|||Los Ángeles.]]
