Marc Márquez acabó exhausto el Gran Premio de República Checa. Otra vez se llevó la victoria en la carrera larga, en un domingo de muchísimo esfuerzo en lo físico por el calor que hacía en el circuito de Brno.
Nada más cruzar la línea de meta, con otra victoria en el zurrón, se vio a un Marc agotado. La cámara frontal de su moto mostró el momento en el que el piloto apenas podía celebrar la victoria. No podía más.
“En las últimas vueltas iba sufriendo mucho. La moto estaba bien, pero yo ya estaba vacío. Trataba de mantener el ritmo y veía que Ogura apretaba, pero no lo suficiente como para darme caza”, dijo después el piloto de Ducati, cuya renovación se debería anunciar en los próximos días.
Unas vueltas eternas para él: “Han sido las seis últimas vueltas más largas del año. Al final he cruzado la meta en primera posición y estoy muy contento”.
