Esto se ha producido tras una jornada con signo mixto, en la que el Dow Jones ha crecido con fuerza (+1,14%), el S&P se ha mantenido plano y el Nasdaq ha caído ligeramente (-0,80%).
“El dato del mercardo laboral lleva a los operadores a pensar que la Reserva Federal (Fed) podría mantener los tipos sin cambios o incluso acercarse a una bajada de los mismos si el mercado laboral se debilita aún más”, ha destacado Petros Pantzari, operador jefe de Monaxa.
“Nos encontramos en una situación en la que ‘las malas noticias son buenas noticias’“, ha afirmado Dan Coatsworth, jefe de mercados de AJ Bell, ya que “los mercados han interpretado las cifras de empleo como una señal de que es menos probable que la Fed suba los tipos de interés”.
“Los últimos datos de empleo en EEUU confirman la decepción del mercado laboral, pero aún estamos lejos de que la Fed vaya a tomar medidas drásticas en materia de política monetaria. Es más probable que veamos un ajuste en la evaluación del banco central que implique que no haya cambios en las tasas, lo cual sigue siendo positivo para los mercados”, ha añadido
Por su parte, en ING Economics señalan que “la cifra actual sugiere que esto no necesariamente marca el inicio de una nueva tendencia y reduce el optimismo respecto a las inminentes subidas de tipos. Sin embargo, el presidente del banco central ha dejado claro que la inflación es la prioridad de la Fed en este momento“.
En este sentido, para estos expertos, el IPC que se publicará el próximo del 14 de julio “debería mostrar una caída de los precios mensuales debido al fuerte descenso de los precios de la gasolina, lo que probablemente tendrá un mayor impacto en la psicología de los inversores. Seguimos prefiriendo una pausa prolongada por parte de la Fed en lugar de esperar una subida de tipos en 2026″.
El informe de empleo llega un día después de la intervención en Sintra (Portugal) del presidente del banco central, Kevin Warsh, donde evitó dar pistas sobre los movimientos futuros del organismo.
Con todo, para Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, Warsh ha hecho algunas observaciones importantes. “En primer lugar, que las expectativas de inflación se están moderando; en segundo lugar, que el impacto de la IA en el mercado laboral aún no es visible; y en tercer lugar, que sus grupos de trabajo podrían modificar los datos económicos en los que se centra la Fed. Este último punto es relevante. Si bien creemos que las nóminas seguirán siendo importantes para la toma de decisiones de los bancos centrales, se avecinan cambios en la Fed”.
LA IA VUELVE AL FOCO
Pero más allá del mercado laboral, los inversores vuelven a centrar su atención en las tecnológicas y las elevadas inversiones en inteligencia artificial (IA), después de que Meta esté valorando la posibilidad desarrollar un negocio de infraestructura en la nube con el fin de vender su excedente de potencia de cálculo y modelos de IA.La compañía de Mark Zuckerberg ha caído un 4,9% en esta jornada.
“Meta ha gastado demasiado, ha comido más de lo que podía soportar y ahora necesita escupir parte de ello. Se endeudó durante el proceso. No logró lanzar un modelo de éxito y ahora está recurriendo al Plan B para rentabilizar sus inversiones. El Plan B le costará dinero a la empresa, así que, en teoría, Meta se encuentra en una situación peor de la que la propia empresa preveía. No entiendo por qué subió un 9% tras otro intento de negocio fallido”, ha opinado ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote,
Del mismo modo, ha indicado que Meta no es la única empresa que ha invertido demasiado en infraestructura de IA. “Podría haber otros casos similares. De ser así, podríamos ver a las grandes tecnológicas reducir su gasto, lo que perjudicaría las excelentes perspectivas de ingresos futuros de los fabricantes de chips, que se han disparado durante el último año”
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo West Texas ha bajado un 0,12 ($68,51) y el Brent ha cedido un 0,06% ($71,61) Por su parte, el euro se ha apreciado un 0,5% ($1,1445), y la onza de oro ha ganado un 1,27% ($4.134).
La rentabilidad del bono americano a 10 años ha subido al 4,485% y el bitcoin ha sumadoo un 2,04% ($61.329).
