Alexander Zverev ha firmado este domingo en la final de Wimbledon el que casi con total seguridad es el mejor partido de su carrera… a pesar de la derrota.
El alemán, que alzó su ansiado primer Grand Slam en la pasada edición de Roland Garros, miró de tú a tú a un Jannik Sinner que se vio sobrepasado en diferentes momentos del partido.
Sólido al servicio, el alemán, nuevo número 2 del mundo, se llevó la primera manga en un tie-break de infarto.
El italiano no quería que el partido se le escapase y no fue hasta un nuevo tie-break cuando logró poner las tablas en el marcador.
En el tercero, cuando Zverev tenía dos bolas al saque para poner el 4-4, los nervios le traicionaron y cayó el ‘break’ de Jannik que le aupó a ganar su segunda manga.
Sascha no bajó los brazos, se mantuvo firme e incluso aumentó la agresividad en el cuarto, pero el número 1 del mundo, mucho más fresco físicamente, se terminó por imponer.
Con este Wimbledon, el segundo en sus vitrinas, Sinner aumenta a cinco los Grand Slams logrados hasta la fecha. Solo se le resiste Roland Garros y se queda a dos de los siete de Carlos Alcaraz.
