Tras quedar 12º en los primeros libres del Gran Premio de los Países Bajos parecía que el nuevo motor de Honda podía comenzar a dar alegrías, pero en la clasificación para la carrera al sprint han vuelto los fantasmas.
Fernando Alonso saldrá 22 y último a un sprint tras sufrir distintos problemas de manejabilidad y con el modo recta que le han impedido trazar una vuelta buena en Zandvoort.
“Nos pasó de todo en la clasificación. El libre fue más o menos bien, pero después sufrimos problemas en el motor. Son de manejabilidad, pues el motor empujaba en las rectas y era difícil poder frenar el coche debido a esa situación al parecer que sobreentregaba”, arrancó Alonso en su explicación tras la ‘qualy’.
“No me funcionaba el modo recta y no podía abrir el alerón trasero durante las zonas de SM. Las vueltas eran muy complicadas”, añadió.
Es por eso que la carrera al sprint de este sábado se asemeja más a un entrenamiento que a otra cosa para un Fernando que, eso sí, está contento con el avance en la unidad de potencia.
“Es un paso adelante, pero es temprano y llevamos poco tiempo y quizá es todo un poco inmaduro. Cosas como los controles. Y al ser un fin de semana sprint pues no tienes los tres entrenamientos de otros Grandes Premios y no se puede perfeccionar el paquete antes de vivir una situación como la clasificación. Así que utilizaremos la carrera corta para entender cosas”, ha zanjado.
