Trump ha extendido sus amenazas militares contra Irán a la isla de Kharg, la principal terminal de exportación de petróleo del país, afirmando que “¡va a ser reducida a escombros!”, y lo ha hecho después de que las fuerzas estadounidenses atacasen dos lanzacohetes iraníes en la isla de Larak el domingo, lo que ha devuelto al mercado la preocupación por las interrupciones de suministro.
El ataque del domingo en la isla de Larak ha sido el primer ataque estadounidense contra posiciones iraníes reconocido públicamente desde finales de julio, lo que es una muestra de que seis meses después del inicio de la guerra, el final de la misma parece aún lejano.
Y más teniendo en cuenta la respuesta de Teherán. Según ha anunciado la Guardia Revolucionaria iraní, el ataque estadounidense contra la isla de Larak causó la muerte y heridas a varios soldados iraníes, por lo que Irán ha atacado bases militares estadounidenses en Jordania. “El intercambio ha sido limitado, pero representa el primer ataque estadounidense contra las fuerzas iraníes en más de un mes y subraya el riesgo de una nueva escalada”, comentan los estrategas de Danske Bank.
Mientras tanto, el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de energía, sigue afectado por el conflicto, y el mercado teme ya los problemas que eso puede causar a partir de ahora, teniendo en cuenta que dentro de poco llegará el frío y hará falta contar con las reservas suficientes de gas para superar la temporada, algo que se complica ante los problemas de suministro que supone que esta vía marítima siga cerrada.
Las consecuencias ya se dejan sentir en el precio del petróleo, que este lunes sube más de un 3%, de forma que el Brent cotiza en 91 dólares y el West Texas, en 86 dólares.
Aunque Trump parece tener su propio remedio para EEUU, y es que ha anunciado que destinará parte del petróleo que se extraerá en Venezuela a rellenar la reserva estratégica de EEUU.
“Una de las cosas que voy a hacer con el petróleo venezolano es rellenar la Reserva Estratégica Nacional que por culpa del ‘dormilón’ Joe Biden está virtualmente vacía”, dijo este domingo el presidente estadounidense en una publicación en redes sociales.
Más allá de eso, este lunes las referencias macro escasean. Después del simposio de Jackson Hole, en el que el presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, reconoció que la inflación sigue elevada y que si no vuele al 2% hay trabajo por hacer, dejando la puerta abierta a tocar los tipos, hoy en Europa solo destaca el dato adelantado del IPC de Alemania del mes de agosto.
El mensaje de Warsh, dicen los expertos de Danske Bank, “representa un cambio con respecto al tono de su conferencia de prensa de julio, donde enfatizó el papel de los mercados en la determinación de la dirección de las tasas”. En su opinión, el último mensaje del banquero central es “coherente” con el de alguien “abierto a una subida de tipos en la próxima reunión, dado que septiembre se considera prácticamente un lanzamiento de moneda”.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, más allá de la subida del petróleo, tenemos al oro cayendo hasta los 4.500 dólares la onza.
El bono del Tesoro estadounidense a 10 años retrocede al 4,722%.
En el mercado de divisas, el EUR/USD avanza hasta los 1,1598 dólares.
Y el bitcoin gana posiciones y se cambia a 78.572 dólares.
