El mercado eléctrico guatemalteco muestra dos realidades distintas. Mientras los precios en el mercado de oportunidad o mercado spot, que responden directamente a las condiciones de oferta y demanda, han registrado fuertes incrementos, las tarifas reguladas que pagan los consumidores se han mantenido estables durante los últimos cinco años.
La diferencia permite entender por qué el aumento de los costos en el mercado eléctrico no necesariamente se refleja de forma inmediata en la factura de los hogares.
Según la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE), ninguna de las tres distribuidoras aplicó un alza para el trimestre agosto-octubre de 2026. Por el contrario, la Distribuidora de Occidente S. A. (DEOCSA) registró una reducción de 0.5% tanto en la tarifa social como en la no social.
El dato clave es que EEGSA continúa con las tarifas más bajas, mientras DEOCSA mantiene las más altas. En la tarifa social, por ejemplo, los usuarios de DEOCSA pagan Q2.03 por kilovatio hora (kWh), frente a Q1.42 en EEGSA, una diferencia de aproximadamente 43%.
Por esta razón, el ingeniero Luis Ortiz, presidente de la CNEE, advierte que hablar de “la tarifa de Guatemala” como un precio único es engañoso: depende del área donde vive el usuario.
Esta diferencia alcanza a un universo de aproximadamente 3.7 millones de usuarios de tarifa social entre las tres distribuidoras. DEOCSA concentra unos 1.4 millones al igual que la EEGSA mientras que la Distribuidora de Oriente S. A. (DEORSA) atiende a cerca de 900 mil. A ellos se suman aproximadamente 280 mil usuarios de tarifa no social.
DOS MERCADOS DISTINTOS
El comportamiento contrasta con la presión que enfrenta el mercado eléctrico y con el incremento que han experimentado los precios en el mercado spot, donde el costo de la energía ha llegado a subir hasta 60% en lo que va del año.
La Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE) sostiene que la estabilidad de las tarifas reguladas no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia que se ha mantenido durante los últimos cuatro años.
Luis Ortiz, presidente de la CNEE, explicó que desde 2022 se acumula una reducción de 4.7% en las tarifas, pese a la volatilidad que ha caracterizado al mercado internacional de la energía.
Desde EEGSA, Luis Valdéz, jefe del Centro de Operaciones e Información, atribuyó esta estabilidad a un marco regulatorio que permite realizar ajustes de acuerdo con las condiciones del mercado, pero que al mismo tiempo busca trasladar esos cambios de manera ordenada al consumidor. En otras palabras, el precio que paga el usuario regulado no responde de manera inmediata a cada movimiento del mercado eléctrico.
Ahí se encuentra una de las principales diferencias entre las tarifas reguladas y el mercado spot o de oportunidad.
Mientras las primeras se revisan bajo un esquema regulado y con períodos definidos, el mercado spot responde directamente a las condiciones de oferta y demanda. En este segmento, los precios han registrado incrementos de hasta 60% en lo que va de 2026, en un contexto en el que factores climáticos y las condiciones del sistema energético han añadido presión sobre los costos de generación.
TENDENCIA DE 4 AÑOS: ESTABILIDAD Y LUEGO BAJA
La CNEE identificó un precio base de la tarifa en 2022. Desde entonces, la evolución del precio ha mostrado dos tendencias:
Entre 2022 e inicios de 2024 no hubo variaciones. A partir de 2024 comenzó la baja gradual que continuó en 2025 y se acentuó en 2026.
Traducción: el promedio simple de las 3 distribuidoras cayó 4.7% en 4 años. Y solo en el último año, de agosto 2025 a agosto 2026, el promedio bajó 1.3% en tarifa social y 1.5% en no social. DEOCSA lideró con -3.2% en no social, DEORSA con -1.5% y EEGSA se mantuvo estable.
“Las tarifas eléctricas reguladas han mantenido una trayectoria de estabilidad durante los últimos cuatro años y, desde 2024, incluso presentan una reducción gradual, a pesar de la volatilidad internacional”, explicó Luis Ortíz, Presidente de la CNEE.

¿POR QUÉ NO SUBE A PESAR DE COMBUSTIBLE VOLÁTIL?
Aquí está la explicación técnica. La estabilidad no significa que la energía sea más barata. Significa que el sistema guatemalteco logró desacoplar parcialmente la factura del consumidor de los sobresaltos internacionales.
La CNEE identifica cuatro razones:
- Diversificación de la matriz de generación.
- Contratos de mediano y largo plazo que fijan precios.
- Diversidad de tecnologías: hidro, térmica, solar, geotermia.
- Marco regulatorio que suaviza traslados inmediatos.
Rafael Larios, Coordinador Técnico Regulatorio de AGER, lo conecta con lo que pasa en el mercado mayorista: “El AMM despacha primero las unidades de menor costo variable”.
Pero advierte que el sistema es vulnerable. En 2026 la hidroelectricidad cayó de 42% a 32% por el Fenómeno del Niño.
Eso obligó a usar más generación térmica y presionó el precio spot. Sin embargo, esos picos no se trasladaron completos a la tarifa regulada gracias a los contratos.
EL MERCADO ELÉCTRICO NACIONAL NO ES UNIFORME
El mercado eléctrico responde a las señales del mercado, pero también los usuarios de hogares están sujetos a un subsidio. Aun así, la estabilidad no está garantizada. Los consultaos coinciden en que hay dos elementos que definen el futuro del sistema:
- Tarifa social no es igual a subsidio. La tarifa la define la Ley General de Electricidad. Después, el INDE aplica el aporte económico a quienes califican. El subsidio baja lo que pagan los hogares, pero no cambia el precio regulado del kWh.
- La estabilidad tiene límites. La propia CNEE y el análisis de AGER señalan los riesgos: crecimiento de la demanda de 3% a 6% anual, picos que ya superan 2,400 MW, y el cuello de botella en transmisión.
“El ritmo de crecimiento de la demanda requiere ampliar el sistema de transmisión… La capacidad se va congestionando”, señala Larios.
Sin nuevas líneas de transmisión no se podrá integrar más solar y geotermia. Y sin inversión, el país podría enfrentar déficit. “El costo del déficit es mayor que el costo de invertir”, advierte AGER.
EL MENSAJE PARA EL CONSUMIDOR
Llegamos al segundo semestre de 2026 con una buena noticia poco común: la luz no sube y en algunas áreas baja. DEOCSA reduce, DEORSA mantiene tendencia a la baja y EEGSA se mantiene estable.
La lectura de fondo es que Guatemala blindó en parte la factura regulada frente al mercado internacional.
Pero el reto es sostenerlo, señalan los expertos. Eso implica mantener la diversificación, ampliar transmisión, y planificar una matriz con más renovables para reducir la dependencia de la lluvia y de los combustibles.
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