Carlos Alcaraz está sorprendiendo en el US Open. Era toda una incógnita saber en qué estado de forma iba a llegar el número tres del mundo al último ‘Grand Slam’ del año. Carlitos se ha encargado de dejar claras sus intenciones en Nueva York. Está para competir por el título.
Tres victorias en los que probablemente eran los tres partidos más importantes del torneo. Tras cuatro meses alejado de las pistas, las primeras rondas en Nueva York cobraban mucha importancia para Carlos. Sin ritmo de competición, podían ser ‘partidos trampa’ y como ejemplo, estaba el caso de Djokovic, que se despidió en primera ronda.
Alcaraz ha ganado confianza en su juego y en su físico y, tras derrotar a Wu de manera muy contundente en tres sets (6-3, 6-4 y 6-1), deja un mensaje firme sobre el estado de su muñeca: “Después de cuatro meses sin competir, sin ningún partido, cuando sales ahí y juegas un partido oficial, con los nervios y todo lo demás, después del partido, ya sea horas después o el día después, te sientes muy tenso”.
“Tu cuerpo puede sentirse muy tensionado. Eso no me ha pasado a mí. Me siento mejor y mejor después de cada encuentro, como si hubiese estado compitiendo todo este tiempo. Me he sorprendido a mí mismo viendo la forma en la que me siento y cómo me estoy recuperando después de cada partido”, aseguraba Carlos en rueda de prensa.
Alcaraz también reconoce que sintió dudas antes del torneo: “Estoy muy feliz por eso, por poder firmar mis mejores actuaciones partido a partido, no importa si estoy jugando cuatro o tres sets. Muy feliz por eso. Mis expectativas aquí eran: ‘Vale, vamos a ver cómo va todo’. No estaba nada seguro“.
