La Ley General de la Seguridad Social establece que la incapacidad temporal tiene una duración duración máxima de 545 días, 18 meses, independientemente de la causa que la motive, por lo que transcurrido este periodo de año y medio la Seguridad Social suspende la reserva de tu puesto de trabajo y se abre un expediente de incapacidad permanente que implica la evaluación de la enfermedad por parte de un tribunal médico. Leer
