En concreto, el barril Brent ha subido un 4,21%, hasta los 103,43 dólares y el West Texas un 2,26%, hasta los 92,57 dólares.
En la jornada de hoy, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha respondido a Trump, quien el martes amenazó con aniquilar a Irán si no llegaba a un acuerdo de paz, pero se mostró esperanzado de lograr dicho acuerdo de paz tras las ‘mid-terms’.
Pezeshkian, quien se ha convertido en el primer presidente en hablar en la Asamblea General de la ONU mientras mantiene una guerra con EEUU, ha cargado contra Israel y EEUU, a los que ha acusado de lanzar ataques ilegales contra civiles e infraestructuras de su país. Además, ha prometido que Irán aguantará “hasta el último aliento”
Respecto a la jornada del martes, Ipek Ozkardeskaya, analista sénior en Swissquote Bank, ha explicado que “un nuevo retroceso en los precios del petróleo impulsó a la baja los rendimientos globales y brindó apoyo a la renta variable, mientras que el sector tecnológico se vio impulsado por la euforia en torno a Muse AI”.
“El índice Nasdaq Composite alcanzó un máximo histórico. Sin embargo, los bancos, las aseguradoras y las agencias de viajes sintieron el impacto negativo, temiendo que Muse AI (y tecnologías similares) alteraran negocios que hasta ahora se habían beneficiado de la inercia del consumidor (esos hábitos que mantienen a los clientes fieles a un servicio incluso cuando existen mejores ofertas en el mercado)”, ha agregado
Para la analista resulta curioso que el abaratamiento del petróleo no se ha traducido en un dólar estadounidense más barato en lo que va de semana, tal vez porque los precios de los productos refinados siguen disparándose. “Los precios del diésel, por ejemplo, alcanzaron un nuevo máximo histórico a pesar del retroceso del crudo, lo que, según su criterio, “advierte que los márgenes de refinado (crack spreads) —la diferencia entre el precio del crudo y el de los productos refinados— serán más difíciles de comprimir mientras no se restablezca el suministro”, ha señalado.
“Cabe señalar que el fuerte aumento de los costes de transporte marítimo también está lastrando —y podría seguir haciéndolo— la demanda de crudo por parte de las refinerías. El precio de referencia del crudo no refleja el coste total de llevar un barril a la refinería: los costes de flete han aumentado drásticamente, lo que eleva el coste efectivo del crudo muy por encima de lo que sugieren los precios de referencia”, ha agregado.
Así, cree que “esto también puede debilitar la demanda de las refinerías y presionar a la baja los precios del crudo, incluso cuando las presiones de costes en etapas posteriores de la cadena de suministro siguen siendo intensas; esto ayuda a explicar por qué los precios de los productos refinados pueden seguir subiendo mientras los del crudo bajan, y por qué las expectativas de inflación no necesariamente se moderarán al mismo ritmo que los precios al contado del crudo o el gas”.
Por otro lado, ha recordado que el presidente de EEUU, Donald Trump, “respaldó la idea de prohibir las exportaciones estadounidenses de diésel para aliviar los precios; un anuncio que me deja atónita, no solo porque proviene de un país profundamente involucrado en el conflicto de Oriente Medio —y, por tanto, corresponsable en parte de la crisis energética—, sino también porque ¡la medida no funcionará!”.
“Actualmente, EEUU suministra aproximadamente el 20% del diésel comercializado por vía marítima a nivel mundial, lo que lo convierte en la mayor fuente individual de exportaciones de diésel del planeta. Si restringe las exportaciones, los precios mundiales del diésel podrían dispararse. Además, dado que las refinerías estadounidenses perderían parte de su mercado de exportación, podrían optar simplemente por producir menos, lo que acabaría restringiendo el suministro de otros combustibles en el mercado interno. Sería contraproducente. Una idea pésima”, ha valorado.
AGENDA Y OTROS MERCADOS
En la agenda de este miércoles, cabe destacar que el índice PMI compuesto de producción de Estados Unidos de S&P Global ha mostrado un crecimiento mayor del esperado. En concreto, se situó en 58,4 puntos en septiembre, 2,4 puntos más que en el mes agosto y la expansión más rápida desde julio de 2021.
En otros mercados, el par EUR/USD se ha depreciado alrededor de un 0,53%, hasta 1,1386 y la onza de oro ha caído un 1,20%, hasta los 4.320 dólares y la plata un 2,49%, hasta los 64.865 dólares.
Por último, los rendimientos del bono estadounidense a 10 años han subido al 5,10% y el bitcoin ha caído hasta los 84.330 dólares.
