“Es probable que otra subida de tipos sea apropiada antes de que termine el año. Me parece una forma razonable de verlo”, ha asegurado Williams este jueves durante una conferencia en Londres organizada por el National Institute of Economic and Social Research (NIESR). El banquero central también ha añadido que los responsables de política monetaria tendrán que seguir recopilando información y evaluando la evolución de la economía antes de tomar nuevas decisiones.
Las declaraciones de Williams se producen una semana después de que la Fed elevara los tipos en 25 puntos básicos por primera vez en tres años, hasta el rango del 3,75%-4%, en un nuevo movimiento destinado a contener unas presiones inflacionistas que siguen por encima del objetivo del 2%.
Además, las últimas proyecciones de los responsables del organismo apuntan en la misma dirección: 16 de los 18 miembros del comité de política monetaria estiman que será necesario al menos un alza adicional antes del cierre de 2026.
Y es que Williams ha afirmado que la inflación constituye el “gran desafío” para la Fed, que debe equilibrar los riesgos para los precios con la evolución de la actividad económica y del empleo.
El banquero central ha insistido en que no basta con que la inflación vuelva al objetivo del 2% y cree que es importante que lo haga “de manera oportuna”. La persistencia de las presiones inflacionistas se ha visto reforzada por el encarecimiento de la energía y por el impacto de los aranceles comerciales, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Al mismo tiempo, Williams ha destacado la resistencia mostrada por la economía estadounidense y por otras economías mundiales frente al impacto de los mayores precios de la energía. Esta fortaleza permite a la Fed mantener el foco sobre la inflación mientras evalúa la necesidad de seguir endureciendo las condiciones monetarias.
