El punto que rascó Carlos Sainz en el Gran Premio de Azerbaiyán, en Bakú, fue casi un milagro para Williams. Y así lo hizo saber el jefe, James Vowles, que alucina con lo que capaz de hacer el piloto español al terminar décimo.
“En primer lugar, gracias a todos los que han estado trabajando sin descanso, día y noche, para hacer realidad la actualización que hemos recaído este fin de semana”, dijo Vowles en su análisis posterior a cada Gran Premio.
Fue un fin de semana en el que colocaron actualizaciones muy importantes en el coche: “No es una tarea fácil incorporar dos chasis nuevos, reducir considerablemente el peso del monoplaza, aplicar una actualización aerodinámica al mismo tiempo y cumplir con todos esos requisitos. Empezamos a hablar de ello hace unos meses, pero es algo fantástico ver cómo se ha materializado aquí este fin de semana”.
La historia fue de menos a más y acabó en los puntos: “En algunos momentos, con Carlos, por ejemplo, no conseguimos encontrar el rendimiento que habíamos tenido en clasificación”.
“Creo que ya tenemos una idea de por dónde ir, pero hay que felicitar a Carlos por luchar hasta el final por ese punto”, dice Vowles.
