El futuro del Brent para diciembre avanza alrededor de un 1,23%, hasta los 101,82 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) para noviembre gana cerca de un 0,3%, hasta los 89,72 dólares.
El movimiento se produce después de que el crudo llegara a caer el martes por debajo de los 100 dólares. Según destaca Danske Bank, el Brent llegó a situarse alrededor de los 98 dólares por barril, antes de recuperar terreno hasta la zona de 101 dólares, ya que los persistentes riesgos para los flujos energéticos de Oriente Medio han terminado imponiéndose a las señales de recuperación de la oferta.
Las exportaciones de petróleo de la región aumentaron en septiembre hasta aproximadamente 19 millones de barriles diarios, unos 4 millones más que en agosto y alrededor de tres cuartas partes de los niveles previos a la guerra, con Arabia Saudí liderando buena parte de la recuperación. Al mismo tiempo, las exportaciones iraníes descendieron a cero debido al bloqueo estadounidense, mientras que los flujos de crudo han mejorado con más fuerza que los de productos refinados.
LOS HUTÍES Y ORMUZ REAVIVAN EL TEMOR
Sin embargo, la preocupación por nuevas interrupciones de suministro ha vuelto a primer plano. La autoridad de aviación saudí informó de que los aeropuertos de Jazan y Najran fueron objeto de dos ataques, en un contexto de creciente enfrentamiento entre Arabia Saudí y los hutíes de Yemen respaldados por Irán.
A ello se suma el incremento de los ataques sobre petroleros que transitan por el Estrecho de Ormuz, lo que amenaza con interrumpir la todavía frágil recuperación de las exportaciones a través de una de las principales arterias energéticas mundiales.
Danske Bank resume el escenario señalando que los riesgos sobre los flujos energéticos de Oriente Medio siguen eclipsando la mejora de la oferta.
La tensión se mantiene también en Yemen. La Administración Trump se muestra reacia a implicarse más en la ofensiva saudí contra los hutíes y estaría instando a Riad a evitar una mayor escalada del conflicto, en un momento en el que los ataques mantienen vivo el temor a nuevas perturbaciones en el suministro.
Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, destaca que el crudo estadounidense llegó a cotizar este martes por debajo de su media móvil de 50 sesiones después de varias noticias que aliviaron temporalmente las preocupaciones sobre la oferta. Entre ellas, cita la recuperación de las exportaciones de Oriente Medio, el acuerdo del G7 para liberar 100 millones de barriles de crudo y diésel de las reservas de emergencia y las medidas adoptadas en EEUU para reducir la presión sobre los costes de los combustibles. Todo ello contribuyó a rebajar los temores sobre la disponibilidad de energía a corto plazo.
Sin embargo, la experta advierte de que “no estamos fuera de peligro”, porque las tensiones en Oriente Medio siguen sin resolverse y los riesgos alcistas para el petróleo persisten. Ozkardeskaya recuerda además que los inventarios globales se han reducido y recoge la advertencia del consejero delegado de Saudi Aramco de que el colchón de oferta es “alarmantemente escaso”. Incluso si el Estrecho de Ormuz vuelve a abrirse completamente, añade, las presiones sobre los precios podrían mantenerse mientras se reconstruyen los inventarios y los precios de los productos refinados tardan en seguir a la baja al crudo.
