La inédita huelga general convocada por las centrales UGT y CCOO de la mano del autodenominado sindicato de inquilinas –la organización impulsora de las acampadas y las manifestaciones por la crisis de la vivienda– contra el rechazo de los dos decretos para intervenir más el mercado inmobiliario la semana pasada por parte del Congreso de los Diputados ha provocado gran indignación entre el empresariado. Leer
