“Si las empresas quieren que sus centros de datos sean populares, deben pagar a la comunidad o a sus habitantes un dividendo”, ha publicado en su red Truth Social. “He seguido de cerca este proceso y he visto centros de datos que eran muy impopulares en ciertas zonas, y que se han vuelto extremadamente populares cuando se ha llegado a un acuerdo financiero. ¡Hagan tratos y construyanlos! ¡Excelente para los EEUU!”.
En este sentido, el mandatario ha explicado que “los centros de datos nuevos y grandes, en algunos casos gigantescos, están obligados por mi mandato a generar su propia electricidad y a devolver o vender cualquier excedente a la comunidad local o a la red eléctrica, lo que conlleva un aumento en el precio de la electricidad“. “De hecho, podría haber una disminución sustancial. ¡Y lo mismo ocurre con otros factores! Si las empresas quieren que sus centros de datos sean populares, deben pagar a la comunidad o a sus habitantes un dividendo”.
Los centros de datos se han convertido en un tema candente de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. La oposición a la construcción de estas instalaciones y su impacto ambiental ha ido en aumento, y varios estados están considerando la posibilidad de imponer moratorias.
Gran parte de la preocupación se centra en el uso del agua, el consumo de energía, los precios de la electricidad y el enorme espacio que requieren algunos centros. El acceso a la energía es una limitación importante para el sector, ya que las redes eléctricas de EEUU y Europa se ven desbordadas por las aplicaciones de grandes consumidores de energía, como los centros de datos.
Las grandes empresas de computación en la nube han cerrado acuerdos en los que se comprometen a ayudar a financiar las tan necesarias mejoras en las redes eléctricas locales. Sin embargo, algunos expertos han advertido que el auge de la IA acabará provocando un aumento de los precios de la electricidad .
