Hasta el minuto 62 tuvo que esperar Kylian Mbappé para entrar en juego en el Nantes-PSG, ya que Luis Enrique, entrenador del equipo parisino, le dejó de inicio en el banquillo, pero, cuando irrumpió en el encuentro, marcó de penalti el segundo gol del líder de la Ligue 1 (0-2), una pena máxima cometida sobre el propio astro. Todas las miradas estaban puestas, más que nunca, sobre Mbappé, ya que el pasado martes comunicó al PSG que abandonará el club este verano. La mayoría ve al atacante galo en el Real Madrid la próxima temporada.
