Joshua Kimmich, internacional alemán del Bayern, es el objetivo de máximos con que sueña el FC Barcelona para reforzar su centro del campo si los números le cuadran. A sus 29 años, el contexto es el más propicio de las últimas temporadas para que Kimmich dé el paso de probar suerte en otra Liga. De su calidad nadie ha dudado en Alemania desde que Pep Guardiola le invistió de galones en Múnich, pero es precisamente eso, su jerarquía, lo que se ha puesto en cuestión esta temporada tanto en su club como en la selección con un detalle táctico muy significativo: devolverle al lateral derecho de sus inicios desposeyéndole de la jefatura de la zona ancha. Quien fue su espejo tanto por estilo de juego como por biografía, Phillip Lahm, reflexionó sobre Kimmich en un artículo en L’Equipe y lo comparó con la salida de algunos futbolistas de la Bundesliga como paso necesario para crecer en prestigio internacional. “Jugadores como Jude Bellingham, Kai Havertz y Erling Haaland necesitan abandonar la Bundesliga si quieren convertirse en jugadores de clase mundial. Es incluso una explicación para la pérdida de confianza de Joshua Kimmich”. “Recuerdo muy bien que se benefició del liderazgo de Guardiola en sus inicios. Fue hace ocho años. Hoy en día, Kimmich está en su mejor momento, pero como lateral juega en una posición que no se corresponde idealmente con sus disposiciones”, describió el ex capitán del Bayern y campeón del mundo en 2014 con Alemania, actualmente ejerciendo de director de la Eurocopa 2024.
