Se espera que tanto la inflación general como la subyacente se hayan moderado ligeramente en abril, tras tres meses en los que han sorprendido al alza, superando lo esperado por el consenso de analistas, aunque Jerome Powell, presidente de la Fed, ya dijo este martes que su confianza “no es tan alta como era”.
“De cumplirse lo proyectado, los mercados de bonos y acciones reaccionarán de forma positiva, mientras que si, como ha sucedido recientemente, las lecturas quedan por encima de lo esperado, creemos que ello generará cierta tensión en los mercados”, comentan desde Link Securities.
El IPC es la gran referencia de la jornada, pero no la única en Estados Unidos. Y es que también se publican las cifras de ventas minoristas del mes de abril, que son muy relevantes ya que pueden, de ser peores de lo esperado hacer saltar las alarmas en lo que respecta a la fortaleza del consumo privado, el componente más relevante del PIB de EEUU (supone aproximadamente el 70% del mismo).
Tal y como dicen desde Link, si son peores de lo previsto, podrían “reabrir el debate de la potencial entrada de EEUU en estanflación, es decir, en una fase de bajo crecimiento y alta inflación, escenario que sería muy negativo para las bolsas”.
