El Milan de Paulo Fonseca ha tardado en dar con la tecla, pero parece que ha encontrado la fórmula para ganar partidos y meterse de lleno en la parte alta de la tabla. Ante el Lecce resolvió en cinco minutos extraordinarios un encuentro que se le estaba atragantando. Morata, que llegaba al partido entre algodones y con nuevo look, un gran Theo y Pulisic marcaron los goles. Ahora toca pensar en la Champions, obligados a puntuar en Leverkusen tras haber pinchado en la primera jornada contra el Liverpool.
