“El veredicto es claro: la esperadísima salida a bolsa de SpaceX ha sido un éxito rotundo. SpaceX ha comenzado a cotizar en el Nasdaq, ¡y vale más que JP Morgan, Meta, Eli Lilly, Berkshire Hathaway y Tesla!”, asegura Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.
“SpaceX no solo ha batido récords en cuanto al dinero recaudado en su debut bursátil, sino que también ha dejado muy atrás a otros grandes nombres. Cuando la valoración inicial ya roza los 2 billones de dólares, añadir tanto valor con tan solo pulsar un botón es impresionante”, afirma Dan Coatsworth, director de mercados de AJ Bell.
Y es que, en el caso de SpaceX, el atractivo del debut es evidente. “Hablamos de una de las compañías más esperadas de los últimos años, con una demanda que supera ampliamente la oferta disponible y con la posibilidad de incorporarse rápidamente a algunos de los principales índices bursátiles. Todo ello podría generar una fuerte presión compradora en las primeras semanas“, señalan los expertos de XTB España.
Una visión compartida con Matt Britzman, analista sénior de renta variable de Hargreaves Lansdown, para quien “es improbable que una empresa con este perfil, esta valoración y este nivel de atención por parte de los inversores se integre discretamente en el mercado. Sin embargo, las primeras fluctuaciones del precio de las acciones no deben interpretarse como un veredicto definitivo sobre la viabilidad de la inversión a largo plazo“.
Así, indica que en los próximos meses, la cotización podría verse influenciada tanto por la dinámica del mercado como por la percepción sobre la propia empresa.
“La compra de acciones indexadas, la limitada flotación libre, el fin de los periodos de bloqueo y el simple temor a perderse la oportunidad podrían tener un gran impacto en la evolución de las acciones. Esto significa que el precio de las acciones podría fluctuar bruscamente en cualquier dirección antes de que los inversores tengan una idea más clara de cuánto valor está dispuesto a pagar el mercado por SpaceX una vez que la situación se estabilice”.
“El escenario optimista es sencillo: se obtiene una participación en la empresa líder mundial (si se cree que alcanzará la importancia que afirman los analistas) en tecnología espacial, comunicaciones e infraestructura de IA. El escenario pesimista se basa principalmente en los riesgos de valoración y ejecución relacionados con algunas de las estimaciones más optimistas sobre las ganancias del sector espacial”, apostilla Neil Wilson, estratega de inversiones de Saxo.
Aunque SpaceX no es la típica megacapitalización. “Se les pide a los inversores que avalen una propuesta de inversión y una hoja de ruta de productos que se extienden mucho más allá del horizonte temporal de una empresa típica del club del billón de dólares. Las herramientas de valoración tradicionales aún pueden ayudar a contextualizar el debate, pero tienen sus limitaciones cuando gran parte del éxito depende de avances futuros, nuevos mercados y una ejecución exitosa en varias áreas ambiciosas a la vez. Eso genera tanto oportunidades como riesgos, y los inversores harían bien en tener en cuenta ambas caras de la moneda“, asevera Britzman
EL VERDADERO RIESGO VIENE AHORA
Con todo, y si bien la salida a bolsa ha sido un evento histórico, la prueba de si SpaceX puede mantener su valoración alcista llegará en el futuro, especialmente en torno a los informes de ganancias.
De hecho, en XTB España remarcan que, precisamente ese entusiasmo, es el principal riesgo. “La valoración ya descuenta unas expectativas extraordinariamente elevadas y cualquier decepción, ya sea en resultados, crecimiento o ejecución, podría provocar correcciones importantes”.
“Es probable que el primer informe de ganancias de SpaceX se publique en septiembre, y los inversores querrán conocer el crecimiento de los ingresos, así como el gasto de capital, para ver cuánto efectivo está gastando la compañía para alcanzar sus ambiciones en inteligencia artificial”, agrega Brooks.
Noticia relacionada

SpaceX pone a prueba al mercado con “varios factores de riesgo que deben ser vigilados”
No obstante, SpaceX tiene potencial para convertirse en una de las compañías más relevantes de las próximas décadas, pero también es probable que el camino venga acompañado de una volatilidad considerable.
“La gran pregunta no es si las acciones subirán o bajarán durante las primeras semanas, sino si la compañía será capaz de justificar las enormes expectativas que el mercado ha depositado sobre ella desde el primer día”, advierten los estrategas de XTB España.
Es más, subrayan que los inversores no están comprando el presente de SpaceX. “Están comprando una visión sobre cómo podría ser el futuro. Y si hay alguien que ha demostrado durante las últimas dos décadas una capacidad extraordinaria para convertir ideas que parecían imposibles en negocios reales, ese es Elon Musk. El mercado está lleno de historias que parecían imposibles, que después se han convertido en realidad”.
Por ello, creen que la verdadera tesis de inversión en SpaceX no gira en torno a los beneficios actuales de la compañía, sino a la posibilidad de que algunas de las grandes tendencias de las próximas décadas —IA, conectividad global, infraestructura espacial o incluso la economía fuera de la Tierra— terminen convergiendo dentro de una misma empresa. “Lo que el mercado está comprando hoy no es una compañía más. Está comprando una visión sobre cómo podría ser el mundo dentro de diez años“.
Además, en XTB España destacan que, a diferencia de una salida a bolsa tradicional, gran parte del capital de SpaceX continúa bloqueado y comenzará a liberarse progresivamente entre agosto y diciembre.
“Si una parte significativa de esos accionistas decide vender sus títulos, el mercado tendrá que absorber una cantidad extraordinaria de acciones adicionales. La cuestión no es únicamente cuántos accionistas decidirán vender, sino qué harán posteriormente con ese dinero. Si esos recursos regresan a otros activos cotizados, el impacto sobre el mercado podría ser limitado. Sin embargo, si una parte significativa se dirige hacia capital privado, nuevas salidas a bolsa, renta fija o incluso consumo, podría producirse una reducción temporal de la liquidez disponible para el resto de acciones estadounidenses”.
En este sentido, cabe recordar que SpaceX no llega sola. El mercado también espera durante los próximos trimestres potenciales operaciones de gran tamaño como OpenAI, Anthropic y otras compañías ligadas a la IA.
“SpaceX podría actuar temporalmente como una auténtica ‘aspiradora de liquidez‘ atrayendo capital desde otras acciones y activos financieros hacia las nuevas oportunidades de inversión vinculadas a la economía espacial y la IA“, dicen en XTB España.
“Es fácil ser pesimista con respecto a SpaceX, ya que las cifras son increíblemente optimistas; sin embargo, esa no es la noticia del día. La salida a bolsa ha sido un éxito rotundo y SpaceX transformará el panorama de los mercados bursátiles estadounidenses. También llevará el comercio de IA de la especulación a la imaginación de una realidad impulsada por la inteligencia artificial. La verdadera pregunta que plantea una salida a bolsa de esta magnitud es: ¿son SpaceX y el comercio de IA demasiado grandes para fracasar?“, concluye Brooks.

