Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, han matado a seis personas en un ataque contra un buque de carga en el estrecho de Bab el-Mandeb este martes, lo que supone que son las primeras víctimas mortales por ataques contra la navegación en el Mar Rojo en más de un año.
El Ministerio de Transporte de Yemen ha confirmado que entre las víctimas se encontraban cuatro tripulantes del buque -identificado como el Tihamah, de propiedad egipcia y con bandera de Tanzania-: tres paquistaníes y un indonesio. Posteriormente, la guardia costera de Yemen ha informado que dos miembros de las Fuerzas de Resistencia Nacional, aliadas del gobierno yemení, también han fallecido en un ataque posterior mientras realizaban un rescate.
Cabe recordar que los hutíes declararon un bloqueo naval contra Arabia Saudí en el Mar Rojo el pasado 20 de julio, tras el colapso de una tregua de varios años en la guerra civil yemení, calificándolo de represalia por un supuesto “asedio” saudí a Yemen, acusación que Riad ha negado.
Pero por si esto no fuese poco, el Comando Central de Estados Unidos ha informado posteriormente de que un helicóptero de la Armada ha disparado dos misiles contra un buque portacontenedores que supuestamente intentó romper el bloqueo de Washington a los puertos iraníes en el Golfo de Omán. Se trata del Vela Nova, con bandera panameña, cuyos sistema de dirección y propulsión han quedado inutilizados tras el ataque, que se ha producido después de que la tripulación ignorara las advertencias mientras transitaba la zona.
Estos dos incidentes vuelven a poner de manifiesto el impacto que está teniendo la guerra de Oriente Medio, que ya dura casi seis meses, en dos rutas marítimas globales clave, incluso cuando los esfuerzos diplomáticos para reabrir el estrecho de Ormuz muestran signos de un cierto progreso. Al menos así lo asegura Pakistán, que ha mostrado su optimismo sobre la posibilidad de que Washington y Teherán logren alcanzar un acuerdo en este sentido.
Aunque de momento las posturas de EEUU e Irán parecen más alejadas que nunca. El pasado fin de semana el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán presentó una serie de exigencias para la reapertura del estrecho de Ormuz, entre ellas el fin del bloqueo naval estadounidense, el levantamiento de las sanciones, la retirada de las tropas estadounidenses y el pago de reparaciones de guerra. Algo a lo que EEUU se niega. De hecho, el presidente Donald Trump ha respondido a esta batería de exigencias reclamando a Irán una indemnización.
“Los nuevos ataques contra buques ocurridos durante la noche han reavivado la preocupación por una escalada regional“, comentan los estrategas de Danske Bank. Como dicen, “los informes sobre un presunto ataque hutí en el estrecho de Bab el-Mandeb y un ataque estadounidense contra un buque en el golfo de Omán han aumentado la incertidumbre”, provocando que el petróleo escale de nuevo. De momento, “el optimismo sobre un posible acuerdo se desvanece”.

