El resultado de explotación, por su parte, se ha situado en -4,77 millones de euros y el EBITDA en -4,01 millones. Las cifras corresponden a la situación de Bodegas Riojanas antes de la ejecución del Plan de Reestructuración y del cambio de control.
Y es que cabe recordar que, el 15 de julio, Gevisa Wine Capital, sociedad cabecera de Vintae, pasó a controlar el 90% del capital y se produjo la renovación del Consejo de Administración. “Desde entonces, el nuevo Consejo trabaja en la revisión y saneamiento de la compañía“, ha explicado la empresa.
Los estados financieros del primer semestre se han formulado siguiendo los mismos principios, políticas contables y criterios de valoración aplicados en las cuentas anuales de 2025 reformuladas por el nuevo Consejo, avanzando en la convergencia con los criterios de gestión y control financiero de Vintae. “El Consejo está revisando asimismo determinadas actuaciones de la anterior administración, dentro del análisis en profundidad de la situación de la compañía iniciado tras el cambio de control”.
Así, tras la ejecución del Plan de Reestructuración en julio, Gevisa Wine Capital, sociedad cabecera de Vintae, pasó a controlar el 90% de Bodegas Riojanas, se reestructuró la deuda de la compañía, se incorporó una nueva línea de financiación de hasta 5 millones de euros y se renovó el Consejo de Administración. “Vintae trabaja desde entonces en la integración de Bodegas Riojanas y en el desarrollo de su nuevo plan de negocio“.
La estrategia de Vintae para la nueva Bodegas Riojanas pasa por recuperar la esencia que convirtió a la compañía en una de las grandes referencias de Rioja por sus históricos vinos finos. La nueva dirección quiere poner en valor su patrimonio vitivinícola y comercial, reforzar el posicionamiento de sus marcas en los mercados nacional e internacional y responder a las demandas de un consumidor cada vez más exigente y conocedor del vino.
