Rodri hizo saltar las alarmas de nuevo ayer cuando, durante el partido del Manchester City en Brentford, se tendió en el suelo con evidentes signos de tener molestias. El Balón de Oro pidió el cambio a los 20 minutos de la primera mitad y todos temieron lo peor después de la gravedad de la lesión de cruzados que sufrió la pasada campaña.
