Sin ir más lejos, en la bolsa española Repsol se deja alrededor de un 7% (ha llegado a caer alrededor de un 10%). En Europa, Shell y Eni caen en torno a un 6%, TotalEnergies cede un 5%, BP recorta entre un 7% y un 8% y Equinor se hunde hasta un 12% en la bolsa noruega. La saudí Aramco también cae, aunque algo menos: un 2%. En el mercado ‘after hours’ estadounidense, Chevron, Exxon Mobil y ConocoPhillips registran descensos de hasta un 6%.
Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, destaca que la fuerte caída del precio del petróleo “indica que los inversores están dispuestos a operar con la esperanza” de que el estrecho de Ormuz se reabra. Sin embargo, añade, el precio del crudo sigue siendo “elevado”, ya que cotiza a más de 90 dólares por barril, muy por encima del promedio de 81 dólares del Brent en los últimos 12 meses.
“La dirección futura del precio del petróleo dependerá del progreso de las conversaciones entre Irán y EEUU. Para que el estrecho de Ormuz funcione con normalidad, aseguradoras y operadores marítimos deben estar convencidos de que el riesgo para los buques ha disminuido. Actualmente, más de 800 petroleros están bloqueados en el estrecho; será necesario ver movimiento en los próximos días para que la caída del precio del petróleo se mantenga”, explica.
En esta misma línea se sitúa Matt Britzman, analista sénior de renta variable de Hargreaves Lansdown, quien considera que los mercados energéticos “siguen siendo cautelosos” ante estos avances. “Aún queda trabajo por hacer, y es probable que los precios del petróleo se mantengan elevados y volátiles hasta que haya una resolución más permanente“, advierte. Con todo, el retorno de un “tránsito fluido” a través de Ormuz, sin peajes ni controles iraníes, parece “esencial” para que los precios del petróleo vuelvan a niveles previos al inicio del conflicto.
