Así lo ha señalado la agencia de noticias iraní Tasnim, que hace referencia a los continuos ataques contra el Líbano. “El equipo negociador iraní suspende las conversaciones y el intercambio de mensajes (con Estados Unidos) a través de un mediador dado que el régimen sionista sigue cometiendo crímenes en el Líbano”.
Y es que el país persa ha dejado claro en múltiples ocasiones que la tregua vigente también incluye a Beirut, sobre todo, después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, haya ordenado bombardear los suburbios del sur controlados por Hizbulá.
“Una violación en un frente es una violación del alto el fuego en todos los frentes. Estados Unidos e Israel son responsables de las consecuencias de cualquier violación”, ha publicado el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, en la red social X.
Por todo ello, Irán y el Frente de Resistencia, que incluye a sus aliados chiíes en Yemen, Líbano e Irak, han establecido un plan para bloquear completamente Ormuz y activar otros frentes, incluido el estrecho de Bab el Mandeb, con el fin de “castigar” a Israel y a sus partidarios.
Tras conocerse esta paralización de las negociaciones, el presidente Donald Trump ha asegurado a ‘CNBC’ que “de verdad que no me importa. Me da igual“, aunque va a “preguntar” a Netanyahu “qué está pasando con Líbano”. Respecto al repunte del precio del petróleo ha dicho que “caerá en picado en un futuro muy próximo, ya sabes, en un futuro muy próximo”. Con todo, en su red Truth Social ha escrito que “las conversaciones con la República Islámica de Irán continúan a un ritmo acelerado“.
Esto después de que durante el fin de semana haya aumentado la tensión entre Washington y Teherán. El Comando Central de EEUU (CENTCOM) ha comunicado que Irán disparó dos misiles balísticos durante la noche contra las fuerzas estadounidenses en Kuwait.
Además, el CENTCOM ha señalado que ha bombardeado instalaciones de radar y control de drones en Irán como respuesta a “acciones agresivas iraníes que incluyeron el derribo de un dron estadounidense MQ-1 que operaba sobre aguas internacionales”.
En este sentido, Kuwait ha expresado su condena a los “repetidos y flagrantes ataques iraníes, que representan una peligrosa escalada” en la región y ha indicado que estos incidentes suponen “un ataque directo a la seguridad y la estabilidad del Estado” del golfo Pérsico, así como “una violación flagrante” de las normas del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y Resolución número 2817/2026 del Consejo de Seguridad.
