Alex Márquez acabó en el suelo en el Gran Premio de Austria. Lo pasó realmente mal con el rendimiento de su Gresini (Ducati) y se acabó cayendo. No ha sido un fin de semana nada sencillo para esas motos. Su hermano Marc sólo pudo ser quinto, lejos de los podios.
Y así explicó Alex los inesperados problemas que había sufrido con su moto: “Ha sido un domingo complicado. Por desgracia perdí muchas posiciones en la primera vuelta…”.
“La salida no estuvo mal, pero después no ataqué en la primera curva. Más adelante tuve que luchar un poco en la parte central del circuito y perdí algunas posiciones. Luego recuperé un poco. Me salí de la trazada en la curva 2 otra vez”, dice el piloto de Gresini.
Todo le falló en su moto en el ecuador de la prueba: “En un momento dado me saltaban las alarmas de frenos calientes, motor caliente, todo. Lo intenté en la 14, en la 13… así no perdería mucho si me caía. En ese momento empecé a ir a por todas y luego, en un duelo con Raúl Fernández, íbamos en paralelo y yo estaba un poco en la zona sucia y perdí la parte delantera, pero no hay nada que decir”.
No esperaban pasarlo tan mal
Austria debía ser un circuito bueno para las Ducati, pero ha sido todo lo contrario: “Me ha sorprendido bastante sufrir así aquí. Pero desde la FP1 ya nos preguntábamos ‘¿qué ha pasado?’ Algo realmente extraño. La moto no era como la que conocemos”.
“Ha cambiado mucho con el neumático trasero. También nos pasó en Tailandia. En Tailandia hace mucho calor, el trazado es peculiar. Podemos solucionarlo, pero no podemos aprovechar el agarre de este neumático trasero y perdemos mucho en ese aspecto, sobre todo en tracción”, cierra el piloto de Gresini.
