La gran cita de la jornada son las elecciones legislativas que se celebran en Estados Unidos. Los expertos de Link Securities comentan que el resultado de la votación que se lleva hoy a cabo al otro lado del Atlántico “puede condicionar, positiva o negativamente, el comportamiento bursátil de numerosos sectores, entre ellos el tecnológico, las energías renovables, el energético y el sanitario, así como el de las criptomonedas”.
“La evolución de estos sectores dependerá, en buena medida, de si, como anticipan las encuestas, el Partido Demócrata consigue hacerse con el control de ambas Cámaras del Congreso o únicamente de la Cámara de Representantes (Cámara baja)”, explican.
En cualquier caso, “parece probable que el presidente Donald Trump vea limitada a partir de ahora su capacidad de actuación” y, en cualquier caso, dicen que “un mayor equilibrio entre los poderes Ejecutivo y Legislativo no tiene por qué ser negativo para los mercados bursátiles, ya que limitaría la capacidad de actuación de ambas instituciones”.
Más allá de eso, la atención vuelve a Oriente Medio, y es que tras las noticias de ayer sobre posibles avances en las negociaciones de paz, con la mediación de Qatar, y la disposición de Trump a dar una oportunidad a la vía diplomática antes de reanudar los ataques contra Irán, a lo que se sumaron los rumores de que Irán podría reabrir el estrecho de Ormuz en cuestión de días, el pesimismo vuelve a hacer acto de presencia.
Sobre todo, después de que EEUU haya atacado la isla iraní de Qeshm, situada frente a la costa meridional de Irán, y que es la mayor isla del golfo Pérsico. Al encontrarse cerca del estrecho de Ormuz, ha surgido como un posible objetivo para Estados Unidos, ante los informes que sugieren que en ella se almacenan -en túneles subterráneos- misiles antibuque, minas, drones y embarcaciones de ataque.
EEUU ha negado que se hayan retomado los ataques contra Irán, y de hecho el vicepresidente JD Vance ha hablado de “buenos avances” en las conversaciones con Teherán. “El presidente y yo nos sentimos muy optimistas respecto a la posibilidad de llegar a una solución negociada”, declaró a la cadena ‘CNN’ el lunes. No obstante, las dudas hacen mella y el petróleo vuelve a subir.
Y la tecnología sigue también en el punto de mira, y es que mantiene los fuertes descensos que viene sufriendo el sector desde la semana pasada. Unos descensos a los que se ha sumado Apple, la compañía de mayor capitalización bursátil del mundo, que publicó este lunes, al cierre del mercado, los resultados de su cuarto trimestre fiscal.
La compañía cae en bolsa pese a haber superado previsiones de beneficio e ingresos, destacando especialmente el buen desempeño de las ventas de iPhone. Y es que ha decepcionado con su proyección sobre los márgenes para el próximo trimestre, al que afectará el elevado precio de los chips y la debilidad de su negocio en China.
En concreto, estima que se situarán entre el 45% y 46%, lo que representa una desaceleración desde el 47,9% de margen bruto registrado en el último trimestre fiscal, que ha marcado el inicio de la era John Ternus, que asumió el mando el pasado 1 de septiembre.
Las bolsas, dicen los estrategas de Bankinter, están ahora mismo “bloqueadas”. En su opinión, “el mejor desenlace posible será el bloqueo. Y el más probable, más retrocesos hasta completar el reajuste en el que nos encontramos y sobre el que venimos previniendo desde hace semanas”.
Esta situación, insisten, “no ha terminado”, y menos esta semana que viene “cargada de hitos cuyos desenlaces el mercado necesita conocer antes de decidirse a dar por completado dicho reajuste”. En realidad, añaden, “esta complicada fase no puede cogernos por sorpresa porque las bolsas evolucionan lateralmente desde principios de junio. Han retrocedido en 10 de las 22 semanas transcurridas desde entonces, ofreciendo Wall Street un saldo neto casi matemáticamente cero”.
“Nos reafirmamos en la idea de que los excelentes resultados empresariales ya no son suficientes para apuntalar al mercado y contrarrestar las incertidumbres abiertas: inflación, tipos superiores, elevación de las TIR de los bonos (Francia), petróleo en zona de dolor intenso (>100$/b.), creciente riesgo por Geoestrategia (Irán, Ucrania), riesgos político-electorales (Israel, Brasil, Estados Unidos, Francia), inestabilidad social (vandalismo en ciudades europeas) y el escepticismo ante la deuda y las gigantescas valoraciones de la IA pura (Anthropic)”.
Según estos expertos, todas estas cuestiones “acumulan una carga demasiado pesada como para que el mercado evolucione con normalidad. Necesitamos más desenlaces y menos incógnitas, pero dejar atrás todos estos hitos exige tiempo. Mientras tanto, incluyendo esta semana, las bolsas seguirán reajustando precios”, concluyen.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, tras el desplome de ayer, tenemos al petróleo subiendo casi un 2%, de forma que el Brent cotiza en 106 dólares y el West Texas, en 98 dólares.
El oro pierde posiciones y se cambia a 3.913 dólares la onza.
La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años sube al 4,931%.
En el mercado de divisas, el EUR/USD cae a 1,1178.
Y el bitcoin avanza a 77.043 dólares.
