Ipek Ozkardeskaya, analista senior en Swissquote Bank, destaca que la oleada de ventas en el sector tecnológico se aceleró ayer, provocando una caída del 6,36 % en el índice Nasdaq 100, una cifra impactante”, mientras que el S&P 500 perdió más de un 4% y el índice coreano Kospi retrocedió un 5%.
En este sentido, recuerda que “la burbuja de los chips de memoria en Corea ya había estallado hacia junio, con los inversores buscando la salida de forma simultánea, ante la incertidumbre general sobre cuándo llegaría a su fin el frenesí por la inteligencia artificial”.
Esta tendencia habría llegado ya a EEUU, y es que “es posible que el Nasdaq 100 también haya alcanzado su punto de ebullición, y ahora el valor ha comenzado a evaporarse”.
“Se habla de la próxima salida a bolsa (IPO) de Anthropic, la cual, dicho sea de paso, podría retrasarse si la situación empeora. El Nasdaq 100 se encuentra ya en terreno de corrección, tras haber retrocedido más de un 10% desde su máximo de octubre. El S&P 500 podría entrar en la misma situación si la oleada de ventas se extiende hasta alcanzar el nivel de los 7050 puntos”, añade.
No obstante, apunta que “la caída en las acciones de empresas que durante tanto tiempo han despertado el apetito de los inversores podría generar oportunidades de compra a precios reducidos”.
“Un enfoque selectivo, que priorice compañías con balances financieros sólidos, podría resultar una estrategia más prudente. No obstante, para los inversores macro, esto será cada vez más difícil de lograr a través de índices fuertemente concentrados en el sector tecnológico, dada la magnitud del gasto y el creciente endeudamiento”, recomienda.
También apuesta por “diversificar hacia bonos soberanos de alta calidad e índices con mayor exposición a acciones de valor —como el FTSE 100 o el MSCI World Value— “, lo que “podría ayudar a reducir la dependencia de la tendencia vinculada a la inteligencia artificial”.
Aun así, advierte de que “estos activos siguen siendo vulnerables a una presión vendedora más generalizada si las condiciones financieras se endurecen”.
PREOCUPA EL NASDAQ
La oleada de ventas de los valores tecnológicos ha hecho que los focos se desplacen casi por completo al Nasdaq, que como indican los expertos de Link Gestión “volvió a entrar en territorio de corrección, tras haber perdido más de un 10% con respecto a sus niveles máximos del mes pasado”.
“Las declaraciones de dirigentes demócratas en contra de las fuertes inversiones realizadas por compañías tecnológicas en IA (el senador Sanders abogó por una moratoria nacional en las inversiones de los centros de datos), y el repunte del precio del petróleo, ante posibles ataques realizados a petroleros con minas en el Estrecho de Ormuz, unido a la rotación sectorial de los inversores hacia sectores más seguros fueron los factores que justificaron el fuerte castigo registrado en las Bolsas del país”, valoran.
Ante este contexto, creen que “los inversores han huido de la tecnología hacia los bonos del Tesoro estadounidense, buscando un refugio seguro“, lo que ha provocado un descenso en los rendimientos de la renta fija americana, especialmente en el tramo a corto plazo (el bono a 2 años cayó 10 puntos básicos).
PENDIENTES DEL EMPLEO
Más allá de la tecnología, el mercado se fija hoy en la publicación del informe de empleo de octubre, que ofrece pistas sobre la hoja de ruta de la Fed en lo que queda de 2026. El mercado espera que el banco central termine el año con una subida de tipos de 25 puntos básicos en la reunión de diciembre, y lo hace con un 80% de probabilidad, según la herramienta de FedWatch de ‘CME’.
Y la moneda salió cara. El mercado laboral estadounidense dio una sorpresa positiva en octubre al crear 165.000 puestos de trabajo, cerca del triple de las 65.000 nóminas no agrículos que proyectaba el mercado y de los 60.000 empleos creados en el pasado mes de septiembre (revisados al alza desde 29.000).
Según ha explicado la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS, por sus siglas en inglés), el empleo aumentó en los sectores de servicios profesionales y empresariales, sanidad y transporte y almacenamiento.
Asimismo, la tasa de desempleo apenas varió y se situó en el 4,1%, una décima porcentual menos que en septiembre y que la previsión del mercado. La tasa de desempleo se ha mantenido dentro de un estrecho intervalo del 4,1% al 4,3% desde marzo.
Para los analistas de ING, estos datos no moverán demasiado la aguja para la Reserva Federal (Fed), que está prestando mayor atención al componente de inflación de su doble mandato, la cual podría mostrar un aumento en octubre la próxima semana. Por su parte, los expertos de IG creen que unos datos de empleo mejores de lo esperado, el descenso del desempleo y la mejora de la confianza de los consumidores refuerzan la percepción de que la economía estadounidense mantiene su fortaleza, a pesar del encarecimiento de los costes energéticos.
“Aunque esperamos una subida de tipos en diciembre, seguimos dudando de que sean necesarias nuevas subidas durante el próximo año“, afirman desde la entidad neerlandesa, “El mercado se ha movido en esa dirección durante los últimos días y ya no descuenta plenamente nuevas subidas de tipos en 2027. Probablemente, esto se deba al fuerte descenso de los precios de la energía y a la menor preocupación por los efectos de segunda ronda sobre los precios”.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, además de la subida del petróleo, tenemos al oro cayendo hasta los 4.069 dólares la onza.
La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años retrocede al 4,853%.
Por su parte, en el mercado de divisas el EUR/USD se deprecia a 1,1185 dólares.
Y el bitcoin pierde posiciones y se cambia a 75.585 dólares.


