Las fuentes consultadas por la cabecera estadounidense aseguran que este nuevo plan de reducción de costes combinará la salida de trabajadores con una revisión a la baja de los gastos previstos para lo que resta de año y para los siguientes cursos.
Este ajuste afectará de manera desigual al conjunto de la compañía, que cuenta con parques temáticos, canales de televisión y el estudio cinematográfico. De hecho, la empresa quiere potenciar los negocios de parques temáticos y cruceros, por lo que centrará los recortes en otras áreas.
De esta manera, Disney continúa con la política de reducción que viene implementando en los últimos años, en los que ha anunciado varias rondas de despidos. La más reciente data de abril de este año, e implicó la salida de cerca de 1.000 trabajadores.
El mes pasado, la presidenta de Disney, Dana Walden, ya dejó entrever sus intenciones al señalar que “es necesario evaluar constantemente la estructura y el tamaño de la organización”.
“El sector tecnológico ha puesto el foco en nuestro negocio; nosotros debemos sobrevivir, prosperar y crecer, y eso es precisamente lo que vamos a hacer”, agregó.
La cotizada estadounidense presentará sus resultados trimestrales el próximo 17 de noviembre, con los que intentará convences al mercado sobre la solidez de su negocio.
