La compañía obtuvo un beneficio neto atribuible de 4.010 millones de dólares, frente a los 3.700 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. El beneficio por acción (BPA) alcanzó los 0,93 dólares, frente a los 0,86 dólares de un año antes. Excluyendo partidas extraordinarias, el BPA comparable se situó en 0,91 dólares, por encima de los 0,88 dólares esperados por el consenso.
Los ingresos netos aumentaron un 7%, hasta 13.400 millones de dólares, superando también los 12.920 millones previstos por el mercado. Los ingresos orgánicos crecieron igualmente un 7%.
La compañía ha destacado además un crecimiento del 5% en el volumen global de cajas unitarias, aunque la evolución de la demanda ha sido más débil en su mercado doméstico, Norteamérica.
ELEVA DE NUEVO SUS PREVISIONES
Tras las cifras, Coca-Cola ha mejorado por tercera vez consecutiva sus previsiones para el conjunto del ejercicio. La compañía espera ahora que el beneficio por acción comparable crezca al menos un 11% en 2026, frente a la anterior estimación de un avance de entre el 9% y el 10%.
Asimismo, prevé que los ingresos orgánicos aumenten al menos un 5%, ligeramente por encima de su previsión anterior, que contemplaba un crecimiento de aproximadamente el 5%.
La mejora de las perspectivas llega pese a que Coca-Cola continúa observando una demanda poco dinámica en Norteamérica, una circunstancia que contrasta con el mejor comportamiento registrado en otras regiones.
Las acciones de Coca-Cola reaccionan positivamente a las cuentas y suben alrededor de un 1% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street.
