El creador del popular chatbot Claude presentó ayer la documentación pertinente para empezar a cotizar en el Nasdaq, propiciando un repunte de la renta variable tecnológica en Estados Unidos y posteriormente en la sesión asiática ante la que podría ser la mayor OPV de la historia. Según medios como ‘The Wall Street Journal’, la ‘startup’ de IA se marca como objetivo salir a los mercados el próximo 16 de noviembre.
La empresa propietaria de Claude ha mostrado una pérdida neta de 80.700 millones de dólares en el primer semestre de 2026, y un beneficio operativo de 16.286 millones de dólares, lo que supone multiplicar por más de diez las cifras del mismo periodo del curso pasado, que ascendieron a 1.163 millones. El documento también dedica casi un centenar de páginas dedicadas a tratar los factores de riesgo que afronta la compañía comandada por Dario Amodei.
Si bien la salida a bolsa de Anthropic ha sido una de las noticias más esperadas por el mercado durante los últimos meses, también es cierto que no por ello los miedos del mercado se han disipado. Como recuerda Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, a los inversores les preocupa el enorme volumen de capitales que se está destinando a infraestructuras de IA y los cuantiosos compromisos de inversión, a veces cruzados, de las compañías tecnológicas.
Noticia relacionada

Anthropic registra el folleto para salir a bolsa y muestra pérdidas de 80.700 millones hasta junio
“Temen que el retorno de esas inversiones tarde más de lo previsto —o que nunca llegue—, mientras que las inversiones tecnológicas pueden quedar obsoletas rápidamente, manteniendo viva la necesidad de seguir invirtiendo”, subraya, “También les preocupa el aumento del apalancamiento utilizado para financiar estas inversiones, en un contexto en el que se espera que los tipos de interés suban”.
Sin ir más lejos, ayer mismo Meta anunció que prevé captar hasta 95.000 millones de dólares y hoy Nvidia ya ha adelantado que invertirá hasta 3.000 millones en esta oferta de acciones. Por si fuera poco, informaciones recientes también apuntan a que AMD y Broadcom están interesadas en sumarse al esfuerzo de Nvidia y elevar el montante hasta 5.000 millones de dólares en acciones de Meta.
“En otras palabras, los proveedores de chips de Meta también están interesados en comprar acciones de su propio cliente. La lógica económica es la siguiente: Meta capta capital para respaldar sus inversiones en IA; los proveedores de chips podrían aportar parte de ese capital, y el gasto de Meta en infraestructuras impulsa la demanda de los productos de esos mismos proveedores”, apunta Ozkardeskaya.
Por otro lado, también se anunció una operación de financiación de 63.000 millones de dólares para comprar chips de Broadcom y arrendárselos a Anthropic y SpaceX anunció un acuerdo de arrendamiento financiero de equipos por valor de 40.000 millones de dólares.
Sin embargo, es la “financiación circular” lo que más preocupa a los inversores. Si bien eso no significa que los ingresos sean ficticios, ya que Meta comprará chips y los fabricantes de esos chips obtendrán ingresos reales por venderlos, la preocupación es que la financiación aportada por los proveedores “contribuya a sostener la demanda sin resolver la cuestión fundamental: ¿justificarán los ingresos finales generados por la IA todo el gasto realizado?“.
La buena noticia es que, a pesar de las preocupaciones que desencadenaron las ventas de acciones tecnológicas, las últimas emisiones de acciones y bonos han registrado una fuerte demanda, destaca Ozkardeskaya. Además, la ratio PER (precio/beneficio) futuro del Nasdaq 100 se sitúa en torno a 20-22 veces, según las estimaciones recientes de beneficios. Esto equivale a una rentabilidad por beneficios de aproximadamente el 4,8-5%.
“No es una cifra excesivamente elevada según los estándares recientes del índice, pero tampoco resulta necesariamente más atractiva que la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años, cercana al 5%, dado el mayor riesgo que implica invertir en acciones”, añade esta experta, quien recuerda que Meta ha afirmado recientemente que sus herramientas de IA están dando resultados, aunque sigue preocupando la quema de caja de la compañía.
El flujo de caja operativo de Meta aumentó apenas un 9%, hasta los 32.800 millones de dólares, mientras que el gasto de capital alcanzó los 34.900 millones. Esto dejó el flujo de caja libre en terreno negativo, con un déficit de 2.120 millones de dólares. a previsión de gasto de capital para el conjunto del año se sitúa ahora entre 135.000 y 145.000 millones de dólares.
“Por tanto, aunque el negocio está creciendo con fuerza, la inversión absorbió en el tercer trimestre más efectivo del que generaron las operaciones de la compañía“, destaca Ozkardeskaya, “Esto no significa que la inversión no vaya a resultar rentable: las infraestructuras generan rendimientos a lo largo de varios años y no todo el gasto de capital se destina exclusivamente a la IA. Sin embargo, Meta no ofrece suficiente información para aislar los beneficios incrementales atribuibles a la IA y compararlos con sus costes de inversión”.
A partir del cierre del miércoles, dispondremos de más datos sobre los resultados del último trimestre de otras grandes tecnológicas. El crecimiento de los negocios de computación en la nube de Google, Microsoft y Amazon será especialmente relevante para el conjunto del sector de la IA.
EMPRESAS, MACRO Y OTROS MERCADOS
En el plano empresarial, continúa la temporada de resultados con la publicación de las cuentas trimestrales de compañías como UPS, Boeing o Coca-Cola.
En la escena macroeconómica, pocas novedades antes de la decisión de tipos de la Fed, que se conocerá mañana. Hoy se publica el índice Redbook, el índice Case-Schiller de precios de vivienda de septiembre y otras cifras menos relevantes.
En otros mercados, el petróleo se relaja: el Brent y el WTI caen un 1% hasta 114 y 100 dólares, respectivamente. El oro se deprecia un 0,3%, hasta 4.024 dólares, y el EUR/USD se deprecia hasta los 1,1143 dólares. El rendimiento del bono estadounidense a 10 años se relaja al 4,974% y el bitcoin cotiza por debajo de los 80.000 dólares.
