Además, la demanda de crédito al consumo y otros préstamos a hogares disminuyó ligeramente, un 2%, también debido a la evolución de los tipos de interés y la menor confianza del consumidor, seguidos de un gasto moderado en bienes duraderos.
Para el cuarto trimestre, los bancos prevén descensos más significativos en la demanda de préstamos hipotecarios (-36%) y crédito al consumo (-14%).
Mientras, los bancos informaron de criterios de concesión de crédito sin cambios para préstamos a hogares para la compra de vivienda (porcentaje neto del 0%) y un endurecimiento adicional para el crédito al consumo y otros préstamos a hogares (del 14%).
Las condiciones generales de los bancos —las condiciones reales acordadas en los contratos de préstamo— se endurecieron para todos los segmentos de crédito, impulsadas principalmente por el aumento de los tipos de interés. Los bancos también registraron un aumento neto en el porcentaje de solicitudes de préstamo rechazadas para todos los grupos de prestatarios. Este aumento neto fue mayor en el crédito al consumo que en los préstamos a empresas y los préstamos hipotecarios.
Para el cuarto trimestre, los bancos de la zona euro prevén que la calidad crediticia siga ejerciendo un mayor impacto negativo en sus criterios de concesión de crédito para préstamos a empresas y crédito al consumo.
PRIMEROS INDICIOS DE ENDURECIMIENTO
“El entorno crediticio de los bancos de la eurozona muestra los primeros indicios de un endurecimiento”, señalan los analistas de ING, que consideran que “el contexto actual es menos favorable”. Y creen que, aunque las cifras de préstamos de septiembre “siguen siendo positivas”, la encuesta bancaria “sugiere que el crecimiento del crédito en la eurozona podría moderarse”.
“Los bancos informaron de un mayor endurecimiento de los criterios de concesión de crédito a las empresas, mientras que la demanda de préstamos corporativos cayó inesperadamente en el tercer trimestre debido al impacto negativo de los tipos de interés más altos en el acceso al crédito. Las condiciones de los préstamos se endurecieron en todas las categorías, principalmente a causa de los tipos de interés más elevados, y se rechazó un mayor porcentaje de solicitudes de préstamo. Por lo tanto, la encuesta ofrece un primer indicio de que las condiciones monetarias más restrictivas están empezando a tener repercusiones: el aumento de los costes de endeudamiento está debilitando la demanda de crédito”, dicen.
Se prevé que el BCE haga una pausa este jueves y espere hasta diciembre para decidir sobre una posible nueva subida de tipos. “Ante los primeros indicios de unas condiciones financieras más difíciles y sin que se materialicen aún los efectos indirectos del aumento de los costes energéticos, el BCE estará muy atento a la evolución de estos factores antes de su reunión de diciembre”, añaden.
Desde Oxford Economics comentan que los datos publicados sobre los préstamos bancarios “fueron algo contradictorios”, pues “los flujos de crédito se mantuvieron bastante sólidos en septiembre, pero la encuesta sobre préstamos bancarios señaló un deterioro en los próximos meses debido a una mayor percepción del riesgo y a la menor tolerancia al riesgo por parte de los bancos“.
En su opinión, de cara a los próximos meses, dos aspectos merecen especial atención: “Los datos de flujos mensuales indican una menor dinámica en los préstamos comerciales a largo plazo. Dado que estos datos son volátiles, dos meses no representan necesariamente el inicio de una nueva tendencia. Sin embargo, podrían presagiar un deterioro en los préstamos asociados a la inversión a largo plazo. Mientras tanto, los préstamos para la compra de viviendas también muestran una desaceleración. Creemos que esto se debe más a que la dificultad para acceder a una vivienda asequible limita el volumen de transacciones, que a una presión a la baja sobre los precios”.
“Si bien los datos de crédito en general presentan un panorama positivo, la encuesta sobre préstamos bancarios ofrece una imagen mucho más sombría. Cabe mencionar que esta divergencia no es nueva y que la encuesta resultó ser demasiado pesimista en los últimos trimestres. Sin embargo, también es importante señalar que en las últimas semanas se han acumulado dificultades. El fuerte aumento de los rendimientos de los bonos gubernamentales es particularmente relevante, ya que afecta tanto la percepción del riesgo de los bancos y, por ende, sus criterios de concesión de crédito, como sus costes de financiación”, afirman.
Destacan que, en el tercer trimestre, la principal presión sobre los préstamos para la compra de vivienda provino de la demanda, más que de un endurecimiento de los criterios de concesión de crédito. No obstante, “los bancos prevén que los criterios de concesión de crédito podrían tener un impacto en el cuarto trimestre, quizás debido a que los tipos de interés más altos los lleven a reevaluar su tolerancia al riesgo“.
En resumen, ven que los datos mixtos sobre préstamos “confirman que las señales de resiliencia que se vislumbran no pueden darse por sentadas y los bancos se muestran cautos respecto a las perspectivas. Además, dado que el plazo para la recopilación de datos finalizó hace casi tres semanas, es probable que su postura se haya vuelto aún más cautelosa desde entonces, debido al reciente deterioro de la situación en Francia. Esto confirma que el canal crediticio podría convertirse en un obstáculo para las perspectivas de crecimiento, tras haber sorprendido positivamente en los últimos trimestres”.
